Ya no solo implementan máquinas de alta precisión para realizar maniobras quirúrgicas en los consultorios dentales, también han comenzado a combinarlos con impresión 3D para crear las piezas requeridas de los pacientes al instante.
La tecnología invade totalmente los consultorios dentales de China, ya que ahora no solo intervienen máquinas automatizadas para operar a las personas con la supervisión presencial y secundaria de los médicos, sino que ahora han logrado escalar a un esquema integral de servicios incluyendo la impresión instantánea en 3D de las piezas que requieren los pacientes.
Los detalles de esta tecnología fueron divulgados por el diario chino South China Morning Post donde se explica que este robot fue diseñado por académicos de la Universidad Cuarta de Medicina Militaren colaboración con investigadores de la Universidad de Beihang, ambas de China.
El dentista automatizado también puede tomar medidas para realizar la impresión instantánea de piezas dentales gracias a una impresora 3D integrada.
El dispositivo tiene una estructura semejante a un brazo robótico utilizado en las líneas de manufactura, cercano a los modelos fabricados por empresas como Universal Robotics pero con un hardware exclusivo que está configurado para realizar trazos sumamente cortos y con exactitud.
De acuerdo al reporte, una vez recostado el paciente en la camilla de asistencia, el sistema identifica su rostro para orientarse y el médico en turno procede a programar la rutina a realizar a través de una interface intuitiva con un equipo de cómputo.
El sistema además realiza una prueba en seco de forma anticipada para validar que todo esté bajo control antes de someter al paciente a una dosis de anestesia, creando un modelo preventivo notificando al dentista en turno de los resultados preoperatorios.
El robot trabaja con tolerancias de menos de 0.3 milímetros y se sirve de los movimientos de la cabeza del paciente para compensar sus desplazamientos, de esta forma realiza las intervenciones quirúrgicas sin generar un espectro de malestar en las personas.
Como parte de sus capacidades, el robot tiene enlace directo a una impresora tridimensional adaptada con dispensadores especiales para la resina de calcio con la cual imprime las piezas dentales del paciente en caso de ser necesario de forma instantánea, creando un modelo exacto de la zona a través de un escáner embebido, todo esto de forma automatizada.
La adición de un módulo de impresión 3D otorga una ventaja sin precedentes a este robot para el área de medicina dental, ya que el ciclo convencional de los pacientes es la toma de radiografías, la colocación de una pasta de endurecimiento rápido para moldeado exacto de la pieza a fabricar, y finalmente recurrir posteriormente en una segunda cita para ponerle su implante, lo que lleva días y riesgos para el mismo debido a que se somete a una nueva rutina quirúrgica, mientras que con el robot se aprovecha todo en una sola sesión.
Una de las razones que motivó al equipo científico a desarrollar este nuevo robot, fueron los resultados de una encuesta epidemiológica realizada en territorio chino que revelaron la existencia de alrededor de 400 millones de pacientes con necesidades de prótesis dentales, no obstante, la cantidad de dentistas calificados para realizar las intervenciones de este tipo no son suficientes, lo que crea un déficit de dentistas para atender a esta población.
Además, aprovecharon para extraer información sensible sobre la cantidad de cirugías que se llevan a cabo cada año para implantar piezas dentales, y descubrieron que en promedio se practica 1 millón de sesiones, de los cuales la mayoría tiende a registrar complicaciones postoperatorias debido a una mala intervención por parte de médicos practicantes que no tienen la suficiente experiencia en quirófanos.
El informe puntualizó que las principales dificultades que enfrentan los médicos inexpertos es la falta de práctica para manipular el herramental clínico en un área tan pequeña y delicada como lo es la boca, donde cualquier movimiento en falso puede desatar un problema mayor, sumado a las diminutas áreas que son difíciles de observar incluso con aditamentos para iluminar, mientras que le robot no tiene este problema y realiza las manipulaciones sin complicaciones.
