BULLYING
El bullying escolar es uno de los principales problemas que afecta a la calidad de las relaciones interpersonales entre iguales en las escuelas y en general a la calidad de la convivencia. A nivel europeo, existen resultados científicos que indican su naturaleza, características y factores relacionados con su implicación.
Existe una preocupación internacional cada vez más generalizada por la violencia escolar, sus múltiples manifestaciones y la complejidad de su afrontamiento afectivo
Fenómeno que fue descrito en un primer momento como acoso reiterado de uno o más estudiantes hacia otro/s mediante acciones negativas
Se establecen tres características que definen el bullying: tener un comportamiento agresivo intencionado, repetición en el tiempo y desequilibrio de poder o fuerza entre sus protagonistas
Adicionalmente, se han descrito dos leyes que posibilitan que el bullying se mantenga: la ley del silencio y la ley del dominio-sumisión. Por un lado, las personas implicadas, directa o indirectamente, tienden a ocultar lo que está sucediendo, lo que dificulta la detección del problema; y por otro, el mantenimiento entre la víctima y el agresor del vínculo en un insano juego de dominio-sumisión
Las manifestaciones del bullying son de naturaleza diversa, marcada por las conductas concretas que se activan:
– Verbal (insultos, motes, etc.)
-Física (golpes, patadas, puñetazos, etc.)
-Psicológica (chantajes, amenazas, etc.)
-Relacional: exclusión social o aislamiento de la víctima ignorándola y excluyéndola
Los agresores de bullying creen tener buena reputación y se perciben socialmente populares. Habría que definir qué significa ser populares. Desgraciadamente la popularidad hoy en dia no está regida por el éxito escolar ni profesional se han vendido otros valores de la popularidad que hace mera distorsión de lo debería llevar a ser popular.
En el aspecto del contexto familiar, se ha descrito que víctimas y agresores de bullying son sometidos, en mayor medida que otros menores, a un trato extremadamente coercitivo y hostil o están expuestos a contemplar conflictos o violencia adulta, aunque no siempre sean agredidos directamente en el seno familiar.
En cuanto a la personalidad y las condiciones individuales que se relacionan con la implicación en bullying, destacan el sexo, la edad, las características físicas, la autoestima, la empatía, el éxito académico y muy particularmente la agresividad del sujeto. Por lo general el bullying comienza en la edad de la adolescencia los agresores se creen personas más agraciadas y sus resultados académicos suelen ser más bajo que la victima.
Los agresores suelen ser chicos y chicas que muestran impulsos socialmente dominantes y una actitud positiva hacia el uso de la violencia
Tener malas relaciones interpersonales entre el grupo de iguales es un factor de riesgo de que acontezcan abusos de poder, intimidación, y en general malos tratos. Aquí juega un papel muy importante el centro educativo y el profesorado para detectar posibles conflictos interpersonales. Mayormente las agresiones se realizan en los centros escolares pero también fuera de los colegios. Sería bueno que si los académicos estimulen las relaciones personales entre los estudiantes y que se añada charlas en los colegios al igual que se hace con las drogas.
se ha descrito que existe cierta tendencia que relaciona la baja autoestima como característica personal con ser víctimas de los compañeros y compañeras una baja valoración de sí mismo está presente no sólo entre las víctimas, eso a veces se llama sentirse el patico feo de la clase; además de ser un estudiate con mejores resultados académicos que sus agresores. Todos los escolares implicados en fenómenos de bullying escolar, cualquiera que sea el rol en el que lo hagan, independientemente de que sea ejecutor de la acción violenta, víctima de la misma o agresor victimizado realmente tiene una baja autoestima.
Que podemos hacer los padres para reducir el bullying escolar
Primeramente aceptar que el bullying existe en todos los centros escolares y que todos nuestros hijos pueden ser agresores o víctimas.
Segundo mantener un contacto estrecho con el centro escolar para detectar la existencia del bullying y sobre todo hacer a nuestros hijos responsables de sus actos. No solo a los agresores sino a los pasivos aquellos que no lo sufren pero miran a otro lado.
Por desgracia en todos los niveles de la vida existe violencia, las guerras y conflictos por índole ya sea económica o religiosa son una prueba de ello y estamos los que cambiamos de canal para no enterarnos de ello porque sucede en lugares lejos de nosotros. Y las grandes masacres de la segunda guerra mundial ya están olvidadas o por algunos hasta desconocidas. Si no hacemos nada con el bullying creamos una sociedad cada vez intrínseca en el odio, en la violencia y en una errónea popularidad con muy bajos valores personales digno de admiración y por otro lado las víctimas serán personas desgraciadamente con tendencia a la depresión e incluso al suicidio.
Pongamos todo de nuestra parte pare crear una sociedad con valores en el respeto, la tolerancia y el amor.
